
Debido al parón navideño y a mis deseadas vacaciones, las semanas 26 y 27 están unidas en este título.
SÍNTOMAS. Los ardores de estómago siguen apareciendo de vez en cuando, y me temo que ya es lo que me queda hasta que termine el embarazo. No me pasa con comidas concretas ni a horas determinadas. Normalmente me ocurre cuando hago un movimiento brusco, por ejemplo, al agacharme a recoger los juguetes de Victoria noto como si me ardiera la garganta. Y cuando bebo agua también me pasa, curioso.
Sigo durmiendo la mayoría de las veces mal, es como si me faltaran posturas. Paso del lado derecho a boca arriba y al lado izquierdo, y luego hacia el otro sentido otra vez. He leido que boca arriba no se debe dormir porque el utero comprime unas arterias del cuerpo y no es recomendable. Lo mejor es dormir sobre el lado izquierdo. Yo, personalmente, no puedo estar toda la noche apoyada en el lado izquierdo porque me termina doliendo el cuerpo, así que voy rotando aunque no me sirva de nada porque, como digo, duermo mal.
MOVIMIENTOS. EL bebé se está moviendo más que nunca y por todos los lados, es decir, por arriba, por abajo, por la izquierda y por la derecha. Aún no me han salido los bultos que me salían cuando estaba embarazada de Victoria, que de repente se me levantaba la barriga por un lado y por otro se hundía, vamos, parecía que tenía un alien dentro. Ahora el niño se mueve prácticamente todo el día y no duerme tanto como antes.
CAMBIOS FÍSICOS DEL BEBÉ. El bebé ocupa ya casi todo el espacio del útero. Pesa en torno a un kilo y mide unos 35 cm. Le han crecido las pestañas, abre y cierra los ojos, se chupa el dedo, y tiene ya su horario regular de dormir y estar despierto. Sus pulmones todavía no están totalmente desarrollados, pero si naciera antes de tiempo, podría respirar con ayuda. A partir de ahora es bastante común que tenga hipo. El hipo no suele durar mucho y además, a él no le molesta. Por otro lado, el bebé está ahora más activo porque su cerebro está cada vez más desarrollado.
PLANES. La habitación del niño ya está pintada de verde y decorada con la cenefa. También saqué la ropa de Victoria y la verdad es que puedo aprovechar más de la que pensaba porque no tengo muchas prendas que sean rosa. En estos días haré una lista de las cosas que tengo que comprar para el bebé como por ejemplo la bañerita, esponja, pañales, gasas, etc. De ropa no me atrevo a comprar nada porque le va a pillar una época de transición entre el invierno y la primavera dependiendo si se adelanta, o si se atrasa. De momento con la ropa de Victoria creo que me apaño y una vez que nazca le compraré más ropita dependiendo del tiempo que haga por entonces.
Así han sido mis semanas número 26 y 27.
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