jueves, 26 de febrero de 2009

35ª SEMANA DE EMBARAZO


Ya estoy de 8 meses.

MÉDICOS. Esta semana tuve cita rutinaria con la matrona. Me tomó la tensión, me pesó (llevo engordados en total 13 kilos) y escuchamos el corazón del niño. También me dio cita para los análisis de la epidural, que los tengo el viernes 6 de marzo, y para la prueba de la bacteria (tiene un nombre muy raro, yo le llamo coco). La prueba de la bacteria me la tengo que hacer en casa y entregarla en enfermería cuando me vayan a sacar la sangre para la prueba de la epidural. Consiste en un bastoncillo largo y delgado, con el que hay que coger una muestra del flujo de la vagina y luego del ano, y se mete en un tubito que es lo que se entrega. En caso de que diera positiva la presencia del coco, en el momento del parto te dan unos antibióticos que lo eliminan. Es una bacteria peligrosa, y es muy frecuente que dé positivo, pero con los antibióticos desaparecen. Le pregunté a la matrona si en esa prueba del bastoncillo salía también si había hongos y me dijo que no, que esa prueba es solo para el coco. Entonces le comenté mi problema durante el embarazo con los hongos y me dijo que la semana que viene me llegara a su consulta y me hacía una citología. De esta forma si sale que tengo hongos me mandaría un tratamiento.

CLASES DE PREPARACIÓN AL PARTO. Esta semana tuvimos la última clase. La matrona habló de la epidural, nos dio los papeles para su consentimiento, y también nos explicó que en el momento del parto podíamos donar la sangre del cordón umbilical. Es una prueba que no le hace daño al bebé ni a la madre y se hace antes de que se desprenda la placenta. Es como si hiciéramos una donación normal y corriente, pero con la sangre del cordón umbilical. En caso de que queramos hacerlo tenemos que llevar firmados unos papeles con el consentimiento. Esa sangre va a un banco público de donantes de Málaga, que es donde está la sede de Andalucía. Supongo que donaré esa sangre, porque de lo contrario va a la basura y de esta forma lo puede aprovechar alguien.

REFLEXIONES. El otro día le comentaba a una amiga que cuando ya no estamos embarazadas y echamos de menos nuestra barriguita, no es la barriga de 8 meses la que se echa de menos (por lo menos yo), si no más bien una barriga de 5 meses, que no es ni grande ni pequeña y ya notas los movimientos del bebé. Se lo decía porque ya estoy deseando que nazca el niño. Las molestias son contínuas, el niño cada vez pesa más y me cuesta incluso andar. Si a eso le añadimos que sigo trabajando y que cuando llego a casa me encuentro una niña de casi 4 años a la que tengo que prestar atención, pués me entran más ganas aún de que nazca el niño y recuperar mi forma física. Además, sigo conduciendo y el volante ya me roza la barriga, pero no puedo echar para atrás el asiento porque entonces no llego a los pedales. En fin, que espero que el niño esté por aquí en unos 15 días aproximadamente.

Así ha sido mi semana número 35.

jueves, 19 de febrero de 2009

34ª SEMANA DE EMBARAZO


¡Qué poquito falta!

SÍNTOMAS. En realidad, desde la semana anterior a ésta no he tenido grandes cambios. Sigo prácticamente igual, durmiendo mal, con dolor pélvico, ardores, estreñimiento...De lo que sí estoy mejor es de la hinchazón de los pies, ya no me duelen como hace un par de semanas. Y si tuviera que resaltar un cambio en esta semana sería que se me está deformando la cara. Pués sí, tengo la cara hinchada y los párpados gordos e hinchados también. Me acuerdo que un par de semanas antes de que naciera Victoria fui a un cumpleaños y tengo fotos donde estoy horrible, con la cara desfigurada. Ahora me está pasando lo mismo. Eso significa que ya queda menos para que nazca Javier.

CLASES DE PREPARACIÓN AL PARTO. Esta semana la clase iba sobre la lactancia, y cómo no, me tocó contar mi experiencia. Ya sabeis que estuve dándole el pecho a Victoria hasta los 10 meses, que no quería bibi y chupete ni en pintura, y que me tuve que pedir excedencia en el trabajo porque sólo quería pecho y pecho. También expliqué que los primeros días me salieron grietas en los pezones, incluso un grano de pus que la matrona me reventó (qué asco!!). Las grietas salen porque al principio no sabemos como colocar al niño en el pecho y no chupa bien, pero no creo que con Javier me vuelva a pasar porque tengo un máster prácticamente de cómo dar el pecho. La semana que viene ya acaban las clases de preparación al parto. Se me ha pasado muy rápido. La verdad es que me gustaba eso de tener experiencia y saber de qué hablaba la matrona, me daba más seguridad.

REFLEXIONES. Teniendo en cuenta que a día de hoy estoy de 34+4 (34 semanas más 4 días) y que Victoria nació estando yo de 37+7, es inevitable pensar que no me queda nada. Ya sé que el hecho de que Victoria se adelantara no significa que ahora pase lo mismo, pero por ejemplo, una vecina mía que tiene dos niñas en las dos se adelantó 15 días y ahora está embarazada otra vez y da por hecho que se le adelantará también. Debe ser que nuestra ciclo de ovulación es más corto, o que nuestro cuerpo es así y punto, pero apuesto lo que sea a que el niño nace alrededor del 15 de marzo.

Así ha sido mi semana número 34.

viernes, 13 de febrero de 2009

33ª SEMANA DE EMBARAZO


Cada vez queda menos.

TRABAJO. Hace unos días fui a la Universidad dispuesta a pedir la suspensión temporal en la bolsa, pués me asustaba mucho que me pusiera de parto y me llamaran para trabajar, y si decía que no ya quedaba eliminada de la bolsa. Bueno, pués fui con el papel a Recursos Humanos y allí las funcionarias me dijeron que ellas me aconsejaban, que si yo me encontraba bien, aguantara un poco porque tardarían poco en llamarme y así podría tener derecho a baja maternal y seguir sumando puntos. Les hice caso, y el miércoles me llamaron para incorporarme al día siguiente en el servicio de Infraestructuras, rodeada de técnicos, arquitectos y aparejadores. Voy sustituyendo a una funcionaria que operaron del pie en noviembre y ya está con la rehabilitación, así que no sé cuanto tiempo será. Espero que por lo menos sea un mes y medio más para que me dé lugar a ponerme de parto y así tendría derecho a la baja maternal.

SÍNTOMAS. El día de las clases de parto estuvimos haciendo ejercicios en las colchonetas y cuando los hacía noté que me dolía el pubis. Al llegar a casa estaba que casi no podía andar, y a día de hoy estoy igual. Tengo un dolor por ahí que no sé si son agujetas, o que el niño ya está presionando abajo. Me acuerdo que cuando estaba embarazada de Victoria me molestaba mucho en el vientre bajo y yo decía que se me iba a adelantar porque me la notaba muy cerca "de la salida", y ahora pasa lo mismo. No sé si alguna vez he comentado que creo que el niño nacerá sobre el 15 de marzo (y no el 5 de abril como cree alguien...), con lo cual estoy a un mes de que ocurra.

CLASES DE PREPARACIÓN AL PARTO. Esta vez la clase iba sobre el cuidado del bebé, tanto en el hospital como ya en casa y también a la hora del baño. Para mí ha sido de las clases menos interesantes porque ya sé como cuidar a un bebé. Lo único que aprendí y no sabía es que al recién nacido no se le debe poner crema balsámica en el culete, sino leche hidratante, y también que en el baño es bueno echar en el agua aceite corporal. Esto es cuando es recién nacido, durante los primeros días.

Así ha sido mi semana número 33.

jueves, 5 de febrero de 2009

32ª SEMANA DE EMBARAZO


Esta semana ha sido muy inestable laboralmente hablando.

TRABAJO. El viernes de la semana pasada me dijeron que ese día era el último día de trabajo porque ya se había resuelto la sustitución que estaba haciendo. Imaginé que me dirían que me incorporaba el lunes a otro puesto en la Universidad, pero no ha sido así. Es más, ha pasado casi entera esta semana y no me han llamado. Estoy hecha un mar de dudas, llena de incertidumbre y miedo. Por un lado, tengo la posibilidad de pedir la suspensión temporal en la bolsa de trabajo por embarazo de más de 6 meses (claro, que con ello no tengo baja maternal ni sumo puntos para las oposiciones, ni cobro). Por otro lado, puedo seguir esperando a que me llamen, aunque me dá apuro que, por ejemplo, me digan que es para cubrir una baja maternal y no pueda cubrirla entera, lógicamente. También me asusta que se me adelante el parto y coincida que ese día me llamen, entonces si digo que no puedo aceptar el trabajo me tachan directamente de la bolsa para siempre, hasta las próximas oposiciones. Creo que debería pedir la suspensión de la bolsa ya, y así poder descansar y dedicarme a mi barriga exclusivamente. Además, aprovecharía las mañanas que Victoria está en el cole para estudiar las oposiciones (de hecho, ya he empezado a estudiar), que están previstas para este año. En fin, que estoy hecha un auténtico lío. Si encima no duermo bien por el embarazo, con estos quebraderos de cabeza duermo menos que cuando tenía que madrugar.

MÉDICOS. Esta semana tocaba la ecografía de las 32 semanas. Me han dicho que está todo bien. El bebé ya está encajado y, según las medidas, pesa 1,900 kg. Me han vuelto a confirmar que es un niño. Me han dado cita para la próxima ecografía el 29 de marzo, aunque ya le he comentado a la tocóloga que en el anterior embarazo no me dio lugar de ir a esa eco porque se adelantó la niña, así que no sabemos si ahora pasará lo mismo.

CLASES DE PREPARACIÓN AL PARTO. Esta vez sí hicimos ejercicios en las colchonetas, aunque las taquillas seguían en la sala y lo que hicimos fue turnarnos en grupos de 6. La matrona continuó hablando del parto y del post-parto, lo que se llama el puerperio, y nos preguntó a las dos que somos madres que cómo nos fue el post-parto. Le dije que en mi caso fue todo el tiempo con la niña pegada al pecho y sin apenas dormir las dos. A la otra madre le fue peor, dijo que se pasaba el día llorando porque la niña no paraba de llorar y no dormía. Vamos, que las futuras madres estarían pensando que vaya lo que se les aproximaba.

Así ha sido mi semana número 32.