
Ya estoy de 8 meses.
MÉDICOS. Esta semana tuve cita rutinaria con la matrona. Me tomó la tensión, me pesó (llevo engordados en total 13 kilos) y escuchamos el corazón del niño. También me dio cita para los análisis de la epidural, que los tengo el viernes 6 de marzo, y para la prueba de la bacteria (tiene un nombre muy raro, yo le llamo coco). La prueba de la bacteria me la tengo que hacer en casa y entregarla en enfermería cuando me vayan a sacar la sangre para la prueba de la epidural. Consiste en un bastoncillo largo y delgado, con el que hay que coger una muestra del flujo de la vagina y luego del ano, y se mete en un tubito que es lo que se entrega. En caso de que diera positiva la presencia del coco, en el momento del parto te dan unos antibióticos que lo eliminan. Es una bacteria peligrosa, y es muy frecuente que dé positivo, pero con los antibióticos desaparecen. Le pregunté a la matrona si en esa prueba del bastoncillo salía también si había hongos y me dijo que no, que esa prueba es solo para el coco. Entonces le comenté mi problema durante el embarazo con los hongos y me dijo que la semana que viene me llegara a su consulta y me hacía una citología. De esta forma si sale que tengo hongos me mandaría un tratamiento.
CLASES DE PREPARACIÓN AL PARTO. Esta semana tuvimos la última clase. La matrona habló de la epidural, nos dio los papeles para su consentimiento, y también nos explicó que en el momento del parto podíamos donar la sangre del cordón umbilical. Es una prueba que no le hace daño al bebé ni a la madre y se hace antes de que se desprenda la placenta. Es como si hiciéramos una donación normal y corriente, pero con la sangre del cordón umbilical. En caso de que queramos hacerlo tenemos que llevar firmados unos papeles con el consentimiento. Esa sangre va a un banco público de donantes de Málaga, que es donde está la sede de Andalucía. Supongo que donaré esa sangre, porque de lo contrario va a la basura y de esta forma lo puede aprovechar alguien.
REFLEXIONES. El otro día le comentaba a una amiga que cuando ya no estamos embarazadas y echamos de menos nuestra barriguita, no es la barriga de 8 meses la que se echa de menos (por lo menos yo), si no más bien una barriga de 5 meses, que no es ni grande ni pequeña y ya notas los movimientos del bebé. Se lo decía porque ya estoy deseando que nazca el niño. Las molestias son contínuas, el niño cada vez pesa más y me cuesta incluso andar. Si a eso le añadimos que sigo trabajando y que cuando llego a casa me encuentro una niña de casi 4 años a la que tengo que prestar atención, pués me entran más ganas aún de que nazca el niño y recuperar mi forma física. Además, sigo conduciendo y el volante ya me roza la barriga, pero no puedo echar para atrás el asiento porque entonces no llego a los pedales. En fin, que espero que el niño esté por aquí en unos 15 días aproximadamente.
Así ha sido mi semana número 35.


