jueves, 29 de enero de 2009

31ª SEMANA DE EMBARAZO

Empieza la cuenta atrás hacia las 40 semanas.

CANASTILLA. Ya he empezado a preparar la canastilla del bebé. Es pronto aún, pero me hacía mucha ilusión guardar ya todas las cositas. Esto es lo que he metido: toallitas húmedas, crema balsámica, aceite corporal, un chupete, un par de pañales (aunque te los dan en el hospital), una toquilla, una mantita, dos polainas, dos pijamas, una camisetita, dos bodies, algunos pares de manoplas y patucos, un gorrito...y creo que nada más.

PLANES. Una de las cosas que teníamos planeada comprar ya la tenemos en casa (aún sin montar). Se trata de la bañerita. Es de la marca Jané y de color verde y azul. Tiene una sola bandeja debajo de la bañera. La de Victoria tenía dos bandejas, pero esta vez la quería solo con una para poder dejar la bañera encima del bidé y no tener que estar todo el día llevándola del cuarto de baño al dormitorio y al revés. En cuanto a la minicuna, JJ ya la ha sacado y ha montado el esqueleto, lo que son las patas. Unos amigos a los que se la prestamos cuando Victoria dejó de usarla nos dijeron que los agujeros donde se enroscan los tornillos habían dado de sí. JJ la ha montado y le ha puesto unos refuerzos en los tornillos, y parece que vamos a poder aprovecharla. Si no, pués directamente hubiera pasado al niño a la cuna grande, que esa sí está seguro en buenas condiciones.

CLASES DE PREPARACIÓN AL PARTO. Una semana más y no pudimos hacer los ejercicios por culpa de las taquillas que seguían en la sala, así que de nuevo la clase fue teórica. Esta vez iba sobre el parto y sus fases, y tal como supuse la semana anterior, las dos que ya tenemos hijos contamos nuestra experiencia. Conté mi experiencia (que como sabeis, fue muy buena) y la otra madre contó la suya, que resultó no ser tan buena (se llevó un día de parto). La matrona habló de las primeras fases del parto, y nos quedamos en el momento de la dilatación. Dijo que las multíparas (las que ya somos madre) tienen un parto más rápido porque el cuello del útero se borra y se dilata a la vez, mientras que en las primíparas, primero se borra el cuello y luego se dilata. Se puede comparar el útero y su cuello con un globo inflado. El globo sería el utero, y lo que sobresale a lo que le hacemos el nudo es el cuello. Pués imaginemos que con unas tijeras cortamos lo que sobresale del globo. Quedaría un agujero, que es por donde pasa el niño. En realidad el cuello se pone tan fino y delgado que es como si desapareciera, pero sigue ahí. Y ahora ese agujero tiene que irse abriendo(dilatando) hasta llegar a 10 cm para que el niño pueda pasar su cabeza. En el cuello del útero es donde se aloja durante todo el embarazo el tapón mucoso, que aisla y protege de posibles infecciones. Normalmente, se expulsa el tapón mucoso unos días antes del parto (en mi caso, una semana antes y era como un flan de gelatina blanco). Eso significa que el cuello está empezando a borrarse.

SÍNTOMAS. Pués los mismos de las últimas semanas: pies hinchados, incomodidad para dormir, ardores, estreñimiento...Es lo que queda.

Así ha sido mi semana número 31.

7 comentarios:

Titoollo dijo...

Esto es de prueba

Titoollo dijo...

Bueno ya parece que lo he conseguido.
Pues nada Rocío, que ya falta menos.
Hoy lo hemos pasado muy bien con Victoria, como siempre. Al final, cargados con las bolsas y a hurtadillas para que "la Toya" bo se diese cuenta.
Besos y que Victoria no tenga sueños feos.

Chío dijo...

Ja, ja, ja!!
Me ha hecho mucha gracia el nick que te has puesto. Ahora solo falta que la "titamamen" también se anime.
Besos!!

Titoollo dijo...

Hola Rocío.
Te había escrito una cosa bonita que he acabdo perdiendo, no sé porqué. Intentaré reconstruirlo otra vez.

Titoollo dijo...

Te hablaba de Shakespeare para que transmitieses a Javier lo que escribía. Ahora lo resumiré para que no se vuelva a perder.
Como Javier está ya predispuesto a recibir información, más vale que esta sea muy buena para que su molde vaya siendo el de una personita muy culta.
Para mí -también para otros- Shakespeare creó lo humano, es decir, lo que somos. Shakespeare no escribía para actores sino que captaba la vida y la ponía en un escenario. Recreaba personajes de la historia, captaba sensaciones a su alrededor, sufría con las invectivas de la vida y se alegraba de las alegrías que a cualquier ser humano le rodean. Supo plasmar extraordinariamente la capacidad intelectual del ser humano hasta límites imposibles de forma que nadie ha conseguido igualarlo. Pero todos sus personajes están vivos, están en la calle, nos acompañan siempre y los estamos identificando continuamente. Por eso la grandeza de Shakespeare es increible e importante. Leer a Shakespeare es vivir. Con él nunca se muere uno sino que revive y perdura en la memoria de nuestros semejantes. Antes de Shakespeare nada de eso había, todo era plano, impersonal. Shakespeare le dio color a la vida y entró en nuestras vidas de manera rotunda e imparable. Por eso se le considera el centro indiscutido de lo sagrado en Literatura, de donde otros, después se nutrieron para desarrollar sus obras: Goethe, Samuel Jhonson, Dickens, Tolstoi, Mann, Walt Whitman, Wordsworth, etc.
Para empezar hoy te adelantaré un pasaje de "Como gustéis", una de las obras más sensitivas de Shakespeare, que no la mejor, pero sí dentro de las dos docenas de obras maestras que en sus 39 en total escribió. En esta obra hay un personaje extraordinario, al menos a mí me lo parece, Rosalinda, repleta de sabiduría e inteligencia.

Jaques. Te lo ruego, bella joven, déjame conocerte mejor.

Rosalinda. Dicen que sois un hombre melancólico.

Jaques. Así soy. Me gusta más que reír.

Rosalinda. Los que van al extremo de lo uno o lo otro son gentes abominables, y se exponen a toda censura presente, peor que los borrachos.

Jaques. Hombre, es bueno ser triste y no decir nada.

Rosalinda. Hombre, entonces es bueno ser un poste.

Jaques. No tengo ni la melancolía del erudito, que es emulación; ni la del músico, que es fantasiosa; ni la del cortesano, que es orgullosa; ni la del soldado, que es ambiciosa; ni la del abogado, que es política; ni la de la dama, que es exquisita; ni la de los amantes, que es todo: sino que es una melancolía mía, compuesta de muchos simples, extraída de muchos objetos y en verdad la variada contemplación de mis viajes, en los que mi frecuente cavilación me envuelve en una tristeza muy divertida.

"Es bueno ser un poste" o le conviene a Jaques, o éste se escabulle con su insistencia de que su melancolía es original e individual. Pero Rosalinda vacía su autoinformación:

Rosalinda. ¡Un viajero! A fe mía, tenéis harta razón de estar triste. Temo que hayáis vendido vuestras propias tierras para ver las de otros hombres. Entonces haber visto mucho y no tener nada es tener ricos los ojos y pobres las manos.

Jaques. Sí, he ganado mi experiencia.

Rosalinda. Y vuestra experiencia os pone triste. Yo preferiría que un loco me divirtiera y no que la experiencia me entristeciera -y viajar para eso además.

La frase "sí, he ganado mi experiencia" es lamentable, pues es la señal de la derota de Jaques, pero Shakespeare otorga a su melancólico un final digno. Jaques se despide exquisitamente: "So, to your pleasures: I am for other than dancing measures" Se irá con la idea de que el matrimonio es un pasatiempo y acaso sea en el fondo lo que Orlando (otro de los personajes de la comedia)dice de él, o un tonto o un cero a la izquierda.

La metáfora, si es que podemos utilizar el término aquí, es muy consecuente: la complejidad de Jaques reside en el encanto y la energía de sus negaciones. Cuando queda retóricamente aplastado por el ingenio de Rosalinda, reacciona con un brío satírico que acaba ganando nuestro afecto.
Y podríamos seguir, pero no. Creo que con esto, hoy, para Javier es suficiente.
¡Ah! y dile también que el Titoollo, sus primeras lecturas fueron, por este orden: Las aventuras de Tarzán, de Bourrougs, las travesuras y dislates de la pandilla de Blyton, algunas obras de Sandokan y "La tempestad", de W. Shakespeare. Shakespeare me enseñó muchas cosas, todas buenas. Lo malo fue que durante algún tiempo me aparté de él; pero ya lo he vuelto a recuperar.
Nada más, Chío; hasta que se cumpla la última semana de las ocho que te faltan, estaré aquí contigo acompañándote, para que Javier disfrute con mis historias. Con la Toya no hace falta, pues a ésta la veo a menudo y se lo pasa pipa con nosotros, aunque poco a poco la iremos encarrilando por la literatura, a lo grande, no la que ahora se estila, la "políticamente correcta", la que dispensan los resentidos y otra caterva de gente que cree en lo fácil de la televisión y el cine, de la Red y sus chateo, o de la transmisión deconstructiva de los móviles que no hacen sino convertir más en asnos a quines aun no fueron desasnadosantes, antes que afrontar la belleza en toda su esplendorosa sencillez.
Un beso para ti y otro gordo para la Toya, aunque se lo borre. No me olvido de JJ.

Chío dijo...

Muy interesante. Creo que te lo hubieras pasado muy bien en las clases de Literatura Inglesa en mi Facultad, donde Shakespeare era protagonista indiscutible. Varios de los libros que te regalamos por tu cumpleaños los leí en la Facultad.
Bueno, espero seguir leyendo tus historias.
Besos para los dos.

Titoollo dijo...

Pues te invito, Chío, a que entres en mi blog: toma nota:

titoollo.blogspot.com

Que te diviertas con mis lecturas.